5 de abril de 2009
Voy a copiar una pequeña entrada que escribí hace mucho tiempo en el fotolog:
¿Sabéis de qué sensación hablo?
Esos pocos segundos que recorre un pequeño escalofrío del nerviosismo al acordarte de ello, que notas un sentimiento entre miedo por el temor a no volver a sentir lo mismo de antes y alegría por saber que lo volverás a sentir dentro de poco…
Y cuando lo vuelves a vivir de nuevo te hace sonreír sin que te des cuenta como la última vez…como todas las veces.
Incluso te alegras de sentir esos pequeños momentos, porque es cuando te das cuenta de que tu diminuto corazón hace un esfuerzo para estirarse y avisarte de que sigue ahí...de que intenta crecer para que halla más espacio para amarte.
Y cierras los ojos intentando que siga ahí unos segundos más…un par de segundos más por favor…
Y eso, ESO es lo que siento….
¿Sabéis de qué sensación hablo?
Es la sensación que recorre mi cuerpo cada vez que
me abrazas.
Te quiero...
No te echo de menos, pero no puedo negar que sí echo de menos sentir esos momentos con alguien con el que yo quiera compartirlos.
28 de marzo de 2009
¡Dichos y entredichos!
Quien inventó el dicho "al mal tiempo buena cara" seguro que era un idiota.
Todos sabemos que en los tiempos en los que sentimos ese malestar odioso no nos queda otra que esperar a que suene de nuevo la campana y salga el nuevo asalto en la que te toque a ti dar los golpes bajos.
Y sí, eso está bien para los inocentes que creen que el creer en la frase acaba con los problemas, pero para los que tienen una mente compleja y demasiadas cosas que arreglar, esas palabras suenan como necias para unos oídos sordos.
Lo que hace que incluso cuando las nubes cubren el tejado de tu casa pienses que es un precioso día es cuando sientes que aunque tropieces con la misma maldita piedra de siempre no sigan andando, sino que esa persona que está a tu lado te diga lo graciosa que eres hasta al caerte y te ofrezca su mano mientras te pregunta si te ha dolido mucho esta vez.
A veces mi miedo es la mayor piedra de mi vida, esa que consigue que me caiga pensando que después voy a tener que levantarme sola del frío suelo, más dolida moralmente que físicamente. Qué duro es que la mente te haga pensar que la soledad recorre tu piel hasta entrar en tu alma y provocar ese vacío en tu interior, porque suele ser lo que provoque que suceda exactamente eso.
Otro de los síntomas del enea-tipo número ocho, "el jefe", te haces creer inconscientemente que eres la culpable de todo y te sientes obligaba a sufrir hasta conseguir que todo y todos estén bien, te preocupas si algo va mal. Y eso explica que seas el jefe, cosa que mucha gente envidia, pero que los mismos no se dan cuenta del pesar con el que tienen que cargar para ser un buen jefe, y que eso implica no ser nunca feliz hasta el fin.
Pero esta última caída por ese odioso miedo no ha durado ni un asalto. La satisfacción del después ha cubierto ese malestar dulcificándolo, ya que ese tropiezo se irá de mi recuerdo, pero esa vivacidad y alegría que me ha transmitido una pequeña osita nunca se va a ir de mi memoria. Tenía que dedicárselo, porque es lo mínimo que se merece. ¡Gracias!
Otro de los síntomas del enea-tipo número ocho, "el jefe", te haces creer inconscientemente que eres la culpable de todo y te sientes obligaba a sufrir hasta conseguir que todo y todos estén bien, te preocupas si algo va mal. Y eso explica que seas el jefe, cosa que mucha gente envidia, pero que los mismos no se dan cuenta del pesar con el que tienen que cargar para ser un buen jefe, y que eso implica no ser nunca feliz hasta el fin.
Pero esta última caída por ese odioso miedo no ha durado ni un asalto. La satisfacción del después ha cubierto ese malestar dulcificándolo, ya que ese tropiezo se irá de mi recuerdo, pero esa vivacidad y alegría que me ha transmitido una pequeña osita nunca se va a ir de mi memoria. Tenía que dedicárselo, porque es lo mínimo que se merece. ¡Gracias!
23 de marzo de 2009
Un domingo bastante especial...
Wow!
¿Qué ha pasado?
No lo sé, no lo entiendo, pero es como si mi mente quisiese estar limpia de nuevo.
Parece que los rayos del sol han vuelto a cegar mis claros ojos.
Me he cansado de ir cargando con el peso de la venganza y del rencor. Siempre nos quejamos de esos dos sentimientos, pero es el que más corre por nuestras venas. Y me da igual. El temor a hablar va de la mano del mal entendimiento.
Y como a mí no me falta eso de hablar... pues ¿por qué no usar esas palabras mágicas que no hacen daño a nadie?
¡Paz, amor y buen rollito!
Ya estaba cansada de tirar piedras al jardín del vecino, y opino que aunque el vecino quiera seguir tirándomelas a mí, yo recojo mis piedras y pido perdón por las molestias, que es lo más maduro que puede hacer alguien.
Un buen domingo, sí. Mientras The Kooks suenan en mis oídos, Marvin descansa sobre mi regazo, escucho a mi hermano tras esas semanas añorándole y empiezo a degustar el dulce olor de la comida de hoy, soy feliz por el simple hecho de que no me queda otra que serlo =]
Veel zachjte!
Echaba de menos sentir como volábamos por encima de las nubes, el nudo en el estómago y sentir como mi cuerpo se alejaba del suelo. Pero tanto tiempo sin volar no me sentó muy bien, suerte que la dulce brisa de mi acogedor país consiguió acabar con esa presión que sentía en mi cabeza.
Tras cenar tempranamente en un japonés de bastante glamour, pedí como postre een dame blanche y lo disfruté de él como una niña pequeña.
Llegué a casa de mi tía segunda Mia con una tranquilidad inesperada, pero tras pasar por puerta de entrada, una ráfaga de recuerdos pasaron por mi cabeza: tenía tantos dulces momentos tan frescos en esa casa que parecía que había estado allí pocos días antes. Pero cuando mi tía me abrazó y me dio esos tres besos de bienvenida descubrí que les había echado de menos más de lo que había imaginado.
Una noche en la cama de mi prima Nele y el primer sábado que madrugo en lo que llevo de año consiguió demostrarme que eso de levantarse temprano tampoco está nada mal, pero cuando te dan los buenos días como me los dieron a mí. Cuando vi a todas mis preciosas primas anonadadas por el cambio que había dado y contentísimas de volverme a ver, no pude contener mis ganas de volver a quedarme allí más tiempo del que me iba a quedar, ¡si es que siempre me pasa lo mismo!
Ese mismo día se celebraba el cumpleaños de Boma (abuela en nederlands), y como tal día tan importante, nos reunimos por primera vez en mi vida toda la familia, ¡si es que ya era hora!
Pero entre tantos mayores y niños, no sabía si eso parecía una residencia, una guardería o una universidad. Tras tantísimo tiempo sin estar en contacto con mis primos, ellos me trataron como si fuese normal mi visita en sus vidas, y eso me encantó. Estoy deseando el momento en el que vuelva allí y que se hagan realidad todos los planes que dijimos de llevar a cabo.
Es que no lo puedo negar, Bélgica me puede. Me puede y mucho. Si es que Raúl tiene razón, quien se vuelve más patriótico es el amante de su país que no se encuentra en él.
Y como nunca dejaré de decir, ik hou van jou.
Ese mismo día se celebraba el cumpleaños de Boma (abuela en nederlands), y como tal día tan importante, nos reunimos por primera vez en mi vida toda la familia, ¡si es que ya era hora!
22 de marzo de 2009
¡Universitaria tu!¡Universitaria yo!
Después de una divertida conversación por teléfono con mi hermano durante una hora, me comentó que este fin de semana iba a venir a casa.¡Al fin! Se le echaba de menos por casa ya que eso de ser hija única no es lo mío, siempre me ha gustado tener a alguien con quien poder discutir sobre estupideces, pelearme por tonterías, ver películas hasta que mis ojos no pueden contener cerrarse por sí solos y quien te critique por amor y preocupación ante todo.
Si es que las relaciones amor-odio también se encuentra entre hermanos.
Pues ese mismo día (jueves) aplacé mis citas del viernes con un guiri granadino para el sábado y así poder pasar otra noche más de cine, palomitas, chuches y mucho chocolate con ese tal al que le llaman "ingeniero".
Pero en cuanto me aparté del ordenador para coger el teléfono, aprovechó ese momento para cerrar los ojos y esta vez sí para dormir. ¡Ni diez minutos al teléfono para hablar con mi vecina Paloma y decirme de quedar y ya se queda dormido!
Pues sí que tiene que ser dura la vida universitaria... ¡y tantísim21 de marzo de 2009
Colgados como las películas...
Tras una fatídica semana de pensamientos catastróficos y comeduras de cabeza, dejé a un lado mis preocupaciones y la necesidad de buscar solución a mis arrepentimientos y le dejé paso al fin de semana.
¡Ya es que ni me doy cuenta de lo rápido que pasa el tiempo! Me acuerdo del gracioso día que pasé con mis vecis para comprar el material escolar como si fuese ayer, y ya dentro de un abrir y cerrar de ojos me podrán sumar a la lista de universitarias de la familia.

Dentro de poco me veo como el señor del anuncio de Coca-cola, explicando que lo único que no me gustará de la vida es que es demasiado corta. ¡Si es que ya me está faltando tiempo! Y encima como una más del país de nunca jamás... sin querer crecer, pero madurando por culpa de la maldita experiencia.
Pero correremos un estúpido velo (en nombre de mi profesor Raúl) y dejaremos a parte las desgracias de la vida por unos segundos en la vida para escribir una bonita entrada.
No entro dentro de mí misma cuando resumo en mi cabeza todos los cambios y momentos que han hecho que me encuentre donde estoy ahora, cuando pienso en la sabiduría que se obtiene al sobrepasar malos momentos con paso firme y cuando ves lo hijo de puta que puede ser la gente del mundo (perdonen mi vocabulario soez). Pero aún así, sigues esbozando esa inocente sonrisa cada vez que me miras a los ojos que consigue que yo, la crítica mundial, adore este mundo.
9 de marzo de 2009
Cuando lo encuentras
Siempre se piensa que los demás no sienten lo mismo que nosotros, y por ello nos sentimos especiales pensando que nadie nos puede llegar a entender con claridad y a la vez sobrecogido al hecho de no llegar a ser comprendido.
Pues nos equivocamos: todos hemos llorado por caprichos, no hemos aceptado nuestro propio físico, nos hemos sentido estúpidos por meteduras de pata y nos han defraudado cuando alguien no llegó a la altura de lo que nos esperábamos.
Aunque en este aspecto también entra en juego la personalidad de cada uno, de como se enfrenta al baño de lágrimas que es la vida, de cual es el concepto que tenemos de justicia y de moralidad y del nivel de respeto que le tenemos a las diferentes ideas que encontramos en el mundo.
Pero eso sí, queremos ser aceptados como uno más aunque la única manera es siendo únicos; un poco paradójico, ¿no?
Queramos o no, nos dejamos influenciar. Que si no nos apasiona algo y a la otra persona sí, lo disimulamos con un "qué mono..." dudoso, o con un "está guay" cubriéndolo con una sonrisa amarga. Puede que mi concepto sobre la sinceridad sea agria para el dulce y sensible caparazón del corazón de algunas personas, pero creo que hay suficientes vallas que hay que saltar dificultosamente en la vida para preocuparse más por la entonación del uso de palabras.
Pero en verdad es comprensible, si la gente no es leal a su palabra y siempre falsea, nunca sabes cuando alguien al hablar firmemente lo hace por su idea, por quedar bien o solo por querer hacer daño. Entonces eso crea el deber de hablar con una capa de dulzura sobre la conversación, y así no temer un mal entendido. Es decir, el miedo a que sea pensado que se es falsa, provoca que se sea falsa.
Así es, la mente de la persona cada vez es más compleja.
Creo que la verdadera amistad se crea cuando con esa persona se llega a un clímax de realidad, me explico: cuando puedes hablarle con un tono de realidad, seriedad y aspereza sin que esa persona se sienta incómoda, ya que no es necesario las palabras para decir que la quieres, sino demostrárselo con tu lealtad. Espero que mis sentidos no me engañen esta vez, porque creo que he encontrado a esa persona.
28 de febrero de 2009
Odio ese dolor en el pecho, el que te recuerda que las cosas cambian y el tiempo pasa rápido cuando estás bien y lento en los peores momentos que se hacen eternos.
Y la impotencia de querer llevar el bien a todo y que solo se expanda confusión a tu alrededor. Parece que cuanto más cerca estás de la meta, menos haces por llegar a ella.
Cosas muy simples son las que hacen esta vida feliz... nacer, jugar, estar sano, tener amigos, tener pareja, tener hijos, no sentirte solo y morir sabiendo que has hecho todo lo posible en esta vida; pero a veces tener todo esto es más complicado de lo que parece. Hay cosas que no he hecho en esta vida y por las que no siento la emoción de llevarlas a cabo.
Siento un gran pesar acordándome de todos los que no se acuerdan de mí, de como hubiese sido todo mejor en sus vidas y de lo que he hecho yo en ellas. Aunque sé que si volvería a esas situaciones, volvería a hacer lo mismo que ya hice una vez, ya que no es caer sobre la misma piedra, sino mi forma de llevar una justicia. No es nada malo, sino diferente.
Necesito correr lejos, correr sin pensar en los que me ven, sin mirar el reloj para no llegar tarde, sin fijarme por donde voy para llegar por el atajo más corto, sin mirar por donde piso por miedo a caerme.
En un lugar donde nadie me conozca y me juzgue.
Pero sé que por mucho que fuese a ese lugar, desgraciadamente no me olvidaré de esos pasados recuerdos que presionan mi mente. Aunque también tiene su
ventaja, ya que sin ellos no tendría tampoco esos bonitos recuerdos compartidos con esas personas, y toda esa sabiduría que se va formando poco a poco con la experiencia de uno mismo. Pero a veces es difícil contener la intención de preguntarse ¿merece la pena soportar ese sufrimiento solamente por aguardar recuerdos hermosos en la mente?
ventaja, ya que sin ellos no tendría tampoco esos bonitos recuerdos compartidos con esas personas, y toda esa sabiduría que se va formando poco a poco con la experiencia de uno mismo. Pero a veces es difícil contener la intención de preguntarse ¿merece la pena soportar ese sufrimiento solamente por aguardar recuerdos hermosos en la mente?Y no hace tanto...
Pareja 1
-¡Es que es injusto! No se da cuenta de lo que tiene, de la suerte que posee en sus manos.
- Y tu tampoco te das cuenta de la suerte que posees, la belleza que contienes en tu rostro y el suave tacto de tu piel como valles explotados por praderas verdes.
- Belleza es lo que posee un hecho cuando esos pobres desdichados consiguen el pan de cada día, no el de hoy y hambre para mañana.
- Ay! Sacia mi sed divina con esos esponjosos labios que dan tanta polémica a nuestro presente. Deja que disfrute de tus senos jugosos y que mi mente indaga en la magia de tu cuerpo ya que es lo que te dará ese pan para mañana.
- Mis labios no quedarán sellados. Si Dios me los entregó fue para dejar que mi voz rompedora sea escuchada y que mi palabra sea promulgada ante todos.
- Calla mujer, que por locas se les toma a las que calientan esa saliva y no con pasión carnal, e inteligentes a las que piensan antes de hablar y callarse luego hacen como es debido y asentir tras el mejor mandar.
El marido al igual que rey, poder absoluto en su hogar, y si exige su placer diario, como buena mujer cederá, ya que de una inteligencia no se vive, pero de una bonita cara sí se come.
Pareja 2
- Sabía yo lo que es amor, ojos jurad que no, por que nunca había visto una belleza así...
- Como usted lee a Romeo, yo leo a Julieta, y la imagen de un buen recuerdo de unas bellas palabras no conseguirán que mi corazón se ablande y caiga a sus pies. Ay Leopoldo! Mucho usted va a tener que obrar para conseguir que esta dulce cara demuestre un poco de afecto.
- Lobo con piel de oveja, controla ese desprecio hacia tu futuro esposo, ya que es la mejor amiga de la pobreza: No sueñes más y duerme tranquila, que mi honrado corazón aceptará tus disculpas.
- Equivocado estás, ya que hambrunas prefiero sufrir antes que dejar que usted ocupe mi corazón y mi vientre con sus memeces y vivir con esa desgracia eternamente.
- Ganada la batalla, pero no la guerra. No confundas si crees llevar razón, cuida tus palabras, si no quieres acabar muy mal parada.
13 de febrero de 2009
Y ya en uno menos...
Antes podía dibujar en mi mente mi futuro incierto, que cambiada en cuestión de segundos, pero mi cabeza segura de sí misma conseguía tener el ánimo de luchar contra lo que sea y esperar el tiempo que hiciese falta para llegar a ello.
Pero desde aquellos sucesos que han envenenado (pero no conseguido pudrir) a mi antes corazón activo, me han hecho ver la vida de un color más crudo, y ha conseguido que mi ingenua mente sea ya un poco más fría y calculadora.
No me arrepiento de ningún suceso, pero detesto la idea de volverme más seria, que no significa más madura ya que ese aspecto sigue intacto, aunque supongo que es un cambio que tarde o temprano les ocurre a todos, en mayor o menor medida, antes o después.
Ahora al pensar en mi mañana, escapándose de mis manos, en mi mente se forma una barrera en blanco que no me deja sobrepasar un poco más mi vista hacia mis deseos, ya que se cubre de una capa de dudas que no me dejan pisar con fuerza el suelo del camino en el que tengo que pasar como antes hacía con facilidad.
Como nos enseñó Ortega, todos tenemos una misión, un destino, pero nosotros tenemos que elegir o continuar el arduo camino para realizarlas o no hacer el esfuerzo de superarse a sí mismo. Pero mi pregunta es la siguiente: ¿Cuál es verdaderamente mi destino?
Puede que eso sea lo que me provoca este malestar... el hecho de ya haberme concienciado de que me va a faltar vida para ver todos aquellos países a los que decía querer ir, aquellos idiomas que decía de aprender y todas esas personas que pensaba ayudar. Puede que eso me haga dudar sobre qué escoger, porque no sé que camino me va a llevar a mi destino, ni cual elección va a ayudarme a cumplir el máximo de mis deseos. Bueno, conseguí encontrar al fín el problema... ahora toca buscar solución a ello.
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